Descripción
«Los museos son lugares de placer. Nos atraen. Y no solo por su reputación, su valor simbólico o su peso cultural, sino, sobre todo, por sus características físicas. Los museos suelen ser islas de paz en el tráfago de las ciudades, por las que se puede caminar y charlar con sosiego, ofrecen constantes estímulos visuales, que pueden resultar tan euforizantes como un partido de voleibol de playa femenino (o masculino), acostumbran a tener bares tranquilos, jardines coquetos y librerías interesantes, llenas de objetos curiosos, donde tomarse un café, darse un baño de sol, tumbados en la hierba, o comprar algún hermoso...