Descripción
J. C. Ellena: «Planté el nardo en macetas en otoño. Cuando llegó el verano, me cautivó el aroma de sus flores, que es increíblemente intenso, llamativo y totalmente diferente a cualquier hora del día. Por la mañana, las flores de nardo desprenden notas color melocotón; cuanto más avanza el día, más se transforma su aroma en una fragancia almizclada, dulce y envolvente, para volverse especiada por la noche, a medio camino entre el clavo y la nuez moscada. Cuanto más avanza la noche, más cede la intensidad del nardo a la vainilla y al heliotropo, para volverse delicado y sutil pasada la medianoche. Por la mañana,...