Descripción
Vamos a ver. Hay un momento en la vida de un ser humano, que suele ser el sábado a la una y media, que es un momento de estupor, un campo de minas social: el aperitivo. Que viene gente a casa. Y tú quieres poner unas cosas. Unas aceitunillas, que son canónicas. Unas patatas fritas, que no falten. Unas almendras, que siempre hay un cuñado que es muy de la almendra. Y ahí empieza el drama.El drama del cuenco.Sacas ese cuenco de Duralex color ámbar que tienes desde la Transición. Luego sacas otro de Arcopal con unas florecillas que da una pena terrible. Otro que te regalaron en una boda y que no sabes si es un cenicero o un...