Descripción
Como para su maestro y amigo Jean Louis Schefer, autor de El hombre ordinario del cine, otro libro, como éste, inclasificable y apasionante, ambos más misteriosos que difíciles, más incisivos que nostálgicos, para Pierre Léon el cine no parece dirigirse a nuestro ser diurno, sino más bien a un segundo cuerpo que nos habita, que de común ignoramos, pero que emerge como imantado por algunas películas que nos conocen mejor que nosotros mismos y con las que mantenemos un diálogo apasionado. A partir de Stevenson, a este otro yo se le nombra en esta Historia natural del cine como «niño-poeta», un niño sin inocencia en...