Descripción
No sabría decir dónde fueron concebidos estos relatos, en qué momento los poemas que buscan su conmixtión narrativa nacieron a la Nada. Un buen amigo, al albor del vino, me recomendó una noche escribir sobre mi vida, mas la desnudez pública es un riesgo solo para paladines, para héroes de mar y librea que han servido a su patrón. Acaso fue cuando, acodado a mi acantilado del Cabo, insomne en la noche del Lebeche, me di cuenta de que todo había tenido un único hilo salvador. Nada, desde que tengo uso de razón, ha existido sin la música. Ni una magra victoria, ni una lesa derrota, lo fue sin el arte diabólico,...